Si bien cada plan es diferente, el seguro dental se centra en la atención preventiva. Por eso, la mayoría de las compañías cubren entre el 80 y el 100 % de los servicios preventivos (es decir, controles y limpiezas, radiografías, selladores dentales, tratamiento con flúor). Si necesita servicios adicionales durante el año (es decir, servicios de restauración o de emergencia), su plan cubrirá entre el 70 y el 80 % para cuidados menores y entre el 50 y el 70 % para cuidados mayores.
Una vez que haya alcanzado su deducible, podrá observar cómo su compañía de seguros comienza a pagar más por los servicios que recibe. Pero tenga en cuenta el máximo anual asociado con su póliza, ya que este es el monto asignado que su aseguradora acepta pagar en un solo año. Si supera ese monto, se espera que pague el saldo restante.